Controll Innerseal: Sellador permanente, incoloro y no tóxico para humedades
Controll Innerseal es un sellador permanente, incoloro, sin disolventes, inodoro y no tóxico para usar contra problemas de humedad en todo tipo de hormigón. El producto penetra en profundidad, cristaliza y detiene eficazmente la absorción de agua, lluvia ácida, aceite, etc. Este sellador es apto incluso para estructuras de cemento, tanto por fuera como por dentro, que se encuentran en entornos difíciles como aparcamientos, infraestructuras de agua y depuración, superficies de carreteras, silos, centrales eléctricas…
Controll Innerseal es un sellador de hormigón permanente e insoluble que no se lava, degrada ni disminuye su rendimiento con el paso del tiempo. Una vez aplicado, se integra químicamente en la estructura del hormigón, proporcionando una durabilidad igual a la del propio hormigón. El producto ofrece una protección eficaz contra la corrosión de las armaduras, las eflorescencias, las grietas, los olores a humedad y el crecimiento de musgo, hongos y algas.
Forma de Aplicación:
Antes de aplicar, la superficie debe estar limpia, libre de polvo, pintura, grasa o cualquier otro recubrimiento y hay que reparar las grietas o daños superiores a 1mm. Además, hay que proteger el vidrio, aluminio y otras superficies para evitar películas superficies o silicatos.
La temperatura durante la aplicación del Controll Innerseal y durante las siguientes 24 horas será de entre 5ºC y 40ºC. El producto está listo al uso, no debe mezclarse ni diluirse con otros líquidos.
En superficies verticales, aplicar con un pulverizador de baja presión o un rodillo, húmedo sobre húmedo, en un mínimo de dos capas con un intervalo de 5-15 minutos, hasta alcanzar la saturación del soporte.
En superficies horizontales de hormigón, Controll Innerseal se extenderá con una escobilla de goma, cepillo o mopa. Evitar que se formen parches secos durante el tratamiento manteniendo el líquido en movimiento. La saturación total se alcanza después de aproximadamente 30-40 minutos.
Detener la aplicación cuando el sellador comience a gelificarse. Eliminar excesos de producto enjuagando abundantemente con agua o utilizando un rastrillo de goma.

